Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics o YouTube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de Privacidad.

Las fiestas culturales más antiguas que han sobrevivido a guerras y prohibiciones

Las fiestas culturales más antiguas que han sobrevivido a guerras y prohibiciones


¿Cuáles son los 10 festivales culturales más antiguos que siguen celebrándose?

Algunas fiestas actuales hunden sus raíces en la Antigüedad; otras conservan una celebración identificable desde hace más de mil años. No existe, sin embargo, una clasificación definitiva de las «diez más antiguas»: las fechas de origen suelen ser aproximadas, los ritos cambian y una fiesta puede haber dejado de celebrarse durante guerras o prohibiciones.

Esta selección reúne diez celebraciones vigentes, ordenadas de forma aproximada según sus antecedentes históricos. Antigüedad no significa continuidad sin interrupciones ni conservación intacta de las costumbres.

1. Noruz: la celebración del año nuevo primaveral

Noruz se celebra alrededor del equinoccio de marzo en Irán, Asia central y comunidades de otras regiones. Tiene raíces en las tradiciones del antiguo mundo iranio y suele atribuírsele una historia de unos tres mil años, aunque no puede fijarse con seguridad cuándo adquirió su forma actual.

Hoy reúne visitas familiares, comidas especiales y una mesa simbólica con elementos asociados a la renovación. Su permanencia muestra cómo una fiesta vinculada al cambio de estación puede mantener su significado a través de sociedades y creencias distintas.

2. Pésaj: memoria y transmisión familiar

Pésaj, la Pascua judía, recuerda la salida de los israelitas de Egipto. Hay testimonios escritos de su observancia en la Antigüedad; un pasaje bíblico sitúa una celebración destacada durante el reinado de Josías, a finales del siglo VII antes de nuestra era.

Durante la primavera, esta festividad se conmemora a través de banquetes familiares, narraciones, manjares simbólicos y la ingesta de pan ácimo. El formato contemporáneo del banquete ritual evolucionó paulatinamente, aunque lo que se ha conservado inalterable es la costumbre de transmitir de generación en generación un relato esencial para la identidad judía.

3. Año Nuevo chino: un calendario compartido

Las ceremonias agrícolas y de homenaje a los antepasados en China son muy antiguas, pero no deben confundirse automáticamente con la fiesta actual. La celebración del comienzo del año según el calendario tradicional tomó formas reconocibles durante las dinastías imperiales, especialmente desde la dinastía Han, iniciada en el siglo III antes de nuestra era.

Hoy destacan las reuniones familiares, las comidas festivas, los adornos rojos y los buenos deseos para el nuevo ciclo. También se celebra fuera de China, con variantes propias de cada comunidad.

4. Janucá: luces para recordar un acontecimiento

Janucá conmemora la nueva dedicación del Templo de Jerusalén tras los acontecimientos del siglo II antes de nuestra era, hacia el año 164. Por ello, su referencia histórica inicial puede fecharse con más precisión que la de muchas fiestas de esta lista.

Durante ocho días se encienden luces de manera progresiva. Las familias acompañan el rito con alimentos y otras costumbres que varían según el lugar. Es un ejemplo de celebración antigua cuyo sentido histórico permanece, aunque sus expresiones domésticas hayan evolucionado.

5. Festival de Aoi: una procesión de siglos en Kioto

Este festival japonés hunde sus raíces en rituales del siglo VI y en los recintos sagrados de Shimogamo y Kamigamo, localizados en Kioto. Su denominación hace referencia a los follajes de malva integrados en su decoración.

Cada mes de mayo, la urbe es testigo del desfile de una comitiva con indumentaria basada en la corte imperial de antaño. El evento festivo ha sufrido suspensiones y cambios a lo largo del tiempo; su longevidad se debe al legado histórico que preserva y no a una conmemoración que se haya realizado de forma ininterrumpida año tras año.

6. Holi: colores y llegada de la primavera

Holi es un festival primaveral muy arraigado en la India y en los colectivos de origen indio. Sus raíces se hunden en antiguas costumbres religiosas y textos literarios, si bien resulta complicado precisar un momento exacto para el origen de esta festividad tal como se conoce hoy en día.

Las juntas, los cantos y los pigmentos en polvo constituyen sus postales más célebres. Conforme a la zona, la víspera adquiere asimismo relevancia mediante rituales en torno a una hoguera. Dicha pluralidad justifica por qué aludir a un único «primer Holi» simplificaría en exceso su evolución.

7. Divali: diversas tradiciones alrededor de la luz

Divali, la fiesta de las luces, cuenta con antecedentes de más de un milenio y se celebra en distintas comunidades de la India y de otros países. No tiene una interpretación idéntica para todos: sus relatos y prácticas varían entre tradiciones hindúes, jainistas y sijs.

Las lámparas, la limpieza de los hogares, las visitas y los dulces expresan ideas de renovación y esperanza. Su larga trayectoria no depende de una ceremonia única, sino de varias tradiciones que han seguido desarrollándose.

8. Obon: la memoria de los ancestros

En Japón, el Obon se celebra desde hace más de mil años, registrándose sus primeras referencias documentadas alrededor del siglo VII. Durante esta temporada estival, cuyas fechas cambian según la zona geográfica, las familias se reúnen para honrar y recordar la memoria de sus antepasados.

Las visitas a las tumbas, las ofrendas, los bailes comunitarios y las luces forman parte de sus expresiones actuales. Obon combina así una dimensión íntima, centrada en la familia, con celebraciones públicas.

9. Festival de Gion: de plegaria colectiva a fiesta urbana

El Festival de Gion, también en Kioto, se remonta al año 869, cuando se realizaron ritos para pedir protección frente a una epidemia. Con los siglos se convirtió en una de las grandes celebraciones de la ciudad.

Sus eventos abarcan gran parte de julio e incorporan desfiles con carrozas muy elaboradas. Tal como sucedió en el caso de otras celebraciones ancestrales, se registraron suspensiones. Lo verdaderamente llamativo radica en la habilidad del vecindario para rescatar y modernizar la costumbre.

10. Fiesta de las carrozas de Yáganat: devoción en movimiento

La gran procesión de Yáganat en Puri, India, está estrechamente ligada al templo cuya construcción actual se sitúa en el siglo XII. Las imágenes sagradas viajan en enormes carrozas tiradas por participantes, en una celebración que reúne a multitudes.

A pesar de que existen costumbres previas vinculadas a la divinidad, precisar con exactitud el origen de la marcha procesional en su formato actual resulta más complejo. El siglo XII brinda un punto de referencia histórico razonable para este ritual que perdura.

Estas fiestas no son piezas inmóviles del pasado. Su continuidad reside en que las personas siguen reuniéndose para recibir un nuevo ciclo, recordar a sus antepasados, transmitir un relato o compartir una esperanza, incluso mientras cambian las formas de hacerlo.

Por Manuel Duarte

Especialista en Cultura y ocio

Articulos Relacionados